En Línea

Por: Héctor F. Villanueva

 

¿De maromero al mero mero?

 

Durante las últimas semanas hemos visto a Jesús Romero López, muy activo, pretendiendo ganar la simpatía de los habitantes de la Ciudad de Oaxaca, primero tratando de desprestigiar aún más al actual presidente municipal de la capital y luego creyendo tener la candidatura en la mano lanzar a sus grupos de choque en contra de quien según la ciudadanía, es el verdadero rival a vencer, Javier Villacaña Jiménez.

 

Con el afán de ser aceptados como verdaderos hombres de izquierda, tanto Jesús Romero López, como sus primos Lenin y Daniel López López (no López Nelio como se hacen llamar), se creen herederos de las luchas de la COCEI, organización que logró tener el primer municipio de izquierda en Oaxaca, precisamente Juchitán, recordando las principales cabezas de ese movimiento a don Daniel López Nelio (padre de Lenin y Daniel), los hermanos Carlos y Héctor Sánchez, Leopoldo Degives de la Cruz, Roberto López Rosado y Mariano Santana López, entre otros,

 

Sin embargo durante la su última época, don Daniel López Nelio fundó la Unión Campesina Oaxaqueña (UCO), organización que sus hijos y sobrinos heredaron a su muerte y que hoy esa organización es un fantasma, precisamente derivado de las pugnas entre Lenin y Jesús por su control.

 

Con la candidatura a la gubernatura de Oaxaca, por segunda ocasión, de Gabino Cué Monteaguro, “Los exitosos López”, como se les conoce a los primos que de vestir mezclilla y manta, pasaron a ser “Totalmente Palacio”, volvieron a reposicionarse, siendo a la mitad del mandato, cuando Jesús Romero, pasó del Partido de la Revolución Democrática (PRD), al Partido del Trabajo (PT), auspiciado por Benjamín Robles Montoya a quien le juraba lealtad y hasta pedía auditoría y juicio político para Gabino Cué.

 

Sin embargo, luego de ser diputado local por el Partido del Trabajo y presidente de la Mesa Directiva en la LXIII Legislatura del Estado, aunque con el triunfo de Andrés Manuel López Obrador, se unió a la filas de Morena, en donde durante el 2020 trató de arrebatarle la dirigencia estatal de ese partido a Sesul Bolaños, pero al no lograrlo debió conformarse con la delegación de la Secretaría de Gobernación, a la que renunció el pasado 15 de octubre de 2020, para buscar un cargo de elección popular.

 

Contando con el respaldo de Salomón Jara Cruz, Romero López se enfocó en la candidatura de Morena a la presidencia municipal de Oaxaca de Juárez, pasando de “Maromero” a autoproclamarse el “Mero Mero”, y sin importarle en lo más mínimo el respeto a sus compañeros de partido, lanzó sus baterías en contra del edil Oswaldo García Jarquín, exhibiendo a su administración como una de las más corruptas.

 

Creyéndose ya con la candidatura en la mano y enloquecido debido a su nulo crecimiento en las encuestas, el ahora “Mero Mero”, contrató espectaculares en los principales cruceros de la capital oaxaqueña, así como en autobuses del servicio urbano, lo que le ha valido una sanción por parte del Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana con la orden de retiro su publicidad, al considerarla electoral. Pero además Jesús Romero, pretendió iniciar una campaña de desprestigio en contra del que es considerado el rival a vencer: Javier Villacaña Jiménez, aunque al final quedó al descubierto quien ordenó el ataque “mediático”.

 

 

Se escapa la candidatura al “Charvelín”

 

No obstante, todo parece indicar que al bautizado como “El Charvelín”, por el ex gobernador Ulises Ruiz Ortiz, a quien ante la opinión pública lo ha llegado a calificar como “El Carnicero de Chalcatogo”, pero que en lo “privado” sostiene una excelente relación, de acuerdo a una grabación salida a la luz hace escasos dos años; se le ha escapado de las manos la candidatura a la presidencia municipal de Oaxaca de Juárez y deberá conformarse con la candidatura a diputación local por mayoría relativa, aunque hay quienes aseguran que está buscando el espacio por la vía plurinominal, ya que los números no le dan.

 

Y es que todo parece indicar que será el actual presidente municipal de Oaxaca de Juárez, Oswaldo García Jarquín, quien busque reelegirse como edil en la capital, pese al desastre que ha sido su administración ante la falta de obra pública y la opacidad en el manejo de la pandemia.

 

Todo esto ocurre, mientras que el ahora protector de Romero López, Salomón Jara Cruz trabaja en las campañas de los candidatos en el vecino estado de Guerrero, enviando por la dirigencia Nacional de Morena, posiblemente con la intensión de que el Senador, no pueda meter las manos en el proceso electoral en Oaxaca y pretenda beneficiarse en busca de la candidatura a la gubernatura del Estado en el 2022.

 

Aunque ha sido tanta la desesperación de del “Maromero”, que a través de sus grupos de gestión ha ofrecido la aplicación de la vacuna contra el Covid_19, a cambio de apoyo para su postulación como candidato. Lo que es de llamar la atención es l derroche de recursos  por parte de Romero López, ante de que inicien formalmente las campañas, por lo que sería bueno preguntar ¿de dónde proviene el dinero? o ¿con quién ya ha hecho tratos para que impulsen su candidatura?

 

Lo cierto es que al interior de Morena en Oaxaca, es clara la ruptura entre los diferentes grupos, ya que de ser Oswaldo García Jarquín el candidato, está más que cantado que el grupo de Salomón Jara, no lo apoyará, así como tampoco el grupo del diputado Ericel Gómez Nucamendi, por lo que solo contaría con el apoyo de Gervacio García, quién al parecer no está muy convencido con la reelección  y en ese sentido estaría proponiendo otro candidato.

 

Aunque todos quienes logren ser candidatos de Morena a algún cargo de elección popular, creen que tienen la posición en la bolsa, debido a la popularidad de presidente de México, este podría resultar un espejismo por las guerras intestinas de las tribus y grupos que se ha apoderado del movimiento, sumado a la decepcionante actuación de una gran mayoría de diputados y presidentes municipales emanados de ese partido. AL TIEMPO.

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