
Por comunicado.
Liz Arroyo acompañó a víctimas indirectas de feminicidio, desaparición y represión en la colocación de una ofrenda en la Plaza de la Resistencia, un espacio conquistado desde la organización y la lucha colectiva para mantener viva la memoria.
Detrás de cada nombre hay una madre que busca, una familia que no deja de luchar y una sociedad que se niega a olvidar.
La memoria también es una forma de justicia. Por ello, seguiremos cuidando y sosteniendo este espacio de encuentro y organización, para que ninguna historia quede en el olvido y cada ausencia siga siendo una exigencia de verdad y justicia.
#NiUnaMenos
