
* Destacó la importancia de garantizar el bienestar emocional de las juventudes y fortalecer entornos seguros en las escuelas
Por comunicado.
San Raymundo Jalpan, Oax., a 28 de abril de 2026.-* Desde la tribuna del Congreso del Estado, la diputada Sandra Daniela Taurino Jiménez destacó la importancia de fortalecer la atención a la salud mental de las juventudes y reconoció la implementación de la Estrategia Nacional de Atención a la Salud Mental para las y los jóvenes, impulsada por la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, al considerar que representa un cambio de rumbo en favor del bienestar emocional de este sector de la población.
Durante su participación, la legisladora señaló que durante muchos años la salud mental fue relegada a un segundo plano, rodeada de estigmas, silencios y falta de acceso; sin embargo, afirmó que hoy existe una visión clara que coloca este tema en el centro de la agenda pública, al reconocer que apostar por la salud mental de las juventudes es apostar por el presente y el futuro de la nación.
Expuso que las y los jóvenes de entre 14 y 18 años enfrentan desafíos cada vez más complejos, por lo que reconocer que el bienestar emocional es tan importante como la salud física constituye un acto de responsabilidad y humanidad. En ese sentido, subrayó que esta estrategia envía un mensaje contundente de acompañamiento y prioridad hacia las nuevas generaciones.
Asimismo, resaltó que la creación de espacios seguros en las escuelas, el fortalecimiento de servicios psicológicos accesibles, la capacitación de profesionales y la promoción de una cultura de prevención y cuidado emocional permitirán generar un impacto positivo en múltiples vidas, al ofrecer atención integral desde los entornos donde las y los jóvenes pasan la mayor parte de su tiempo.
La diputada también hizo énfasis en el programa denominado “ABC de las emociones”, uno de los ejes fundamentales de esta estrategia, mediante el cual se busca que millones de estudiantes aprendan a reconocer, comprender y gestionar sus emociones, fortaleciendo así su desarrollo individual y promoviendo relaciones más sanas y comunidades más empáticas.
En su intervención, sostuvo que la salud mental no debe entenderse como un asunto individual, sino como una responsabilidad colectiva en la que el Estado, la familia y la sociedad tienen un papel fundamental, pues cuidar el bienestar emocional exige empatía, solidaridad y compromiso compartido. Expresó que hablar de salud mental debe asumirse con conciencia y sin estigmas, y que pedir ayuda debe reconocerse como un acto de valentía y no de debilidad.
