Principal Educacion y Cultura Es posible alcanzar la cobertura universal en la educación superior con una política de Estado: Rector Lomelí

Es posible alcanzar la cobertura universal en la educación superior con una política de Estado: Rector Lomelí

Por Redaccion

 

• Participó en el XI Encuentro “Libertad para el Saber. La educación superior en un mundo cambiante”, en El Colegio Nacional

• Intervinieron también Julio Frenk Mora, David Garza Salazar, Rosa María Torres Hernández, Javier Elguea Solís, Francisco Marmolejo Cervantes, Gina Diez Barroso Azcárraga y Adolfo Martínez Palomo.

 

Por comunicado. 

 

El rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, afirmó que sería factible alcanzar la cobertura universal en la educación superior hacia el 2050, si hubiera una política de Estado que incluyera una planeación adecuada y un esfuerzo constante en términos de gasto público.

 

Se requiere un esfuerzo sostenido y recursos que, en el largo plazo, solo pueden venir de una reforma fiscal necesaria para atender los requerimientos del sistema educativo y también del sistema de salud, infraestructura, así como otros problemas que limitan el desarrollo del país, aseveró al participar en el XI Encuentro “Libertad para el Saber. La educación superior en un mundo cambiante”, organizado por El Colegio Nacional.

 

En el encuentro moderado por la doctora honoris causa por la UNAM, Julia Carabias Lillo, el rector Lomelí dijo: pensar qué políticas y estrategias educativas precisa México en las próximas décadas exige considerar los cambios demográficos y laborales, el desarrollo tecnológico y la crisis ecosocial; ante eso, el primer desafío es ampliar las oportunidades educativas y asegurar que el acceso se traduzca en aprendizajes y en la conclusión de los estudios.

 

También explicó que es esencial la innovación en las instituciones de educación superior. En lo curricular, por ejemplo, implica hacer más flexibles los planes de estudio y tener la posibilidad de adecuarlos rápidamente a los cambios en el entorno; innovar en los métodos de enseñanza significa hacer frente a los retos como los que plantea la inteligencia artificial (IA), y para enseñar a las y los alumnos que esa es una herramienta y no un sustituto del razonamiento propio.

 

Lomelí Vanegas recordó un estudio de la UNESCO, publicado en 2026 y basado en 200 instituciones de educación superior de 19 países de América Latina y el Caribe, el cual refiere que 87 por ciento ya utilizaba IA en alguna de sus actividades, pero solo 26 por ciento contaba con una estrategia institucional para su adopción.

 

“Esta brecha muestra que el uso de la tecnología avanza más rápido que su gobernanza. Utilizar estas herramientas con criterio y principios éticos exige proteger los datos personales y asumir la responsabilidad por las decisiones que se toman con su apoyo”, comentó.

 

El rector detalló que las capacidades tecnológicas deben cultivarse junto con el pensamiento creativo y la disposición para aprender. Además, que las universidades mexicanas deben fortalecer la investigación y el desarrollo de tecnologías propias, pertinentes a nuestros problemas y a nuestra diversidad cultural y lingüística.

 

Aprender a aprender

 

En el encuentro, el rector de la Universidad de California en Los Ángeles, Julio Frenk Mora, coincidió en que la innovación es un imperativo para la enseñanza superior ante las transformaciones profundas que están ocurriendo. Por ejemplo, existen nuevos canales de acceso a la información y al conocimiento. “Nuestro papel ahora es modular, regular y discernir los elementos de verdad en esa información”. Añadió que el gran transformador del contexto es la IA y su desarrollo a paso acelerado.

 

El presidente Ejecutivo del Grupo Educativo Tecnológico de Monterrey, David Garza Salazar, planteó que la inteligencia artificial generará numerosos cambios en los trabajos, pero lo que no debe modificarse es el propósito educativo de las instituciones: enseñar a las y los alumnos las herramientas que existen y cuándo hay que usarlas. Subrayó que cada vez serán más relevantes habilidades como el juicio, la resiliencia, la adaptabilidad, el manejo de la incertidumbre, la capacidad de relacionarnos y “aprender a aprender”.

 

A su vez, en videomensaje la rectora de la Universidad Pedagógica Nacional, Rosa María Torres Hernández, coincidió en que la enseñanza superior que necesita México para las próximas décadas debe, en primera instancia, hacer efectivo el derecho a la enseñanza. Abundó que las transformaciones científicas, tecnológicas y sociales exigen que las personas tengan oportunidades de ampliar, renovar y reconstruir sus conocimientos durante toda su vida y para ello las instituciones deben transformar sus estructuras académicas y su relación con sus egresados.

 

Al hacer uso de la palabra, Javier Elguea Solís, director de Educación y Empleo de la Fundación Carlos Slim, expuso que en las últimas décadas la renovación de la enseñanza superior ha ocurrido a través de la tecnología y el aprendizaje en línea ha permitido la continuidad educativa, la actualización permanente. Sin embargo, el gran problema de esta es la certificación, pues la mayor parte de los programas son vistos con desconfianza.

 

El presidente de Educación Superior de la Fundación Qatar, Francisco Marmolejo Cervantes, rememoró que antes se pensaba que las universidades desaparecerían, pero no ha sido así, incluso se siguen fundando nuevas. Sin embargo, es pertinente reflexionar sobre los cambios indispensables. Por ejemplo, las mexicanas siguen aumentando la carga académica total de las carreras -que es mayor en 30 por ciento a las instituciones norteamericanas y 40 por ciento más que en las europeas, donde hay carreras de tres años-. También es favorable impulsar la interdisciplina, la microcredencialización, el reconocimiento del saber adquirido fuera del aula.

 

Gina Diez Barroso Azcárraga, presidenta del CENTRO -universidad especializada en estudios creativos- expuso que las instituciones deben preparar a los jóvenes para que sepan ejecutar, sean emprendedores, personas con capacidad de acción, que saben resolver problemas, toman decisiones y se adaptan al cambio, que aprenden a partir de los errores y vean en la inteligencia artificial una herramienta para potenciar sus capacidades y no para reemplazarlas.

 

El integrante de El Colegio Nacional, Adolfo Martínez Palomo, precisó los logros y retos del Centro de Investigación y Estudios Avanzados, que es ejemplo de instituciones que enseñan a preguntar, pensar y descubrir. También manifestó que tiene entre sus retos hacer frente a la IA y a la insuficiencia presupuestal.

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