
• Participó en la ceremonia del Día Nacional de la Enfermería 2026, junto con el secretario de Salud federal, David Kershenobich Stalnikowitz, y diversas autoridades
• David Kershenobich señaló que enfermeras y enfermeros son parte importante de la visión de futuro de la actual administración, cuyo objetivo es tener una república sana
• “Somos el motor indispensable en el primer nivel de atención, en hospitales, en la salud pública”, expresó Rosa Amarilis Zárate Grajales
Por comunicado.
Ningún esquema sanitario puede ser equitativo, eficiente y sensible sin robustecer la capacitación y las garantías institucionales de trabajo de las enfermeras y los enfermeros, afirmó el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas.
Al participar en la Ceremonia del Día Nacional de la Enfermería 2026, junto con el secretario de Salud federal, David Kershenobich Stalnikowitz, también aseveró que esta disciplina posee raíces históricas profundas, nacidas de prácticas ancestrales de cuidado, fomentadas y cultivadas en comunidades, hospitales y escuelas, y concebida en la actualidad como un área primordial para la salud pública, la investigación, la prevención y la dignidad de las personas.
“Su quehacer -además del acompañamiento ante la enfermedad- previene, orienta, educa, coordina, incluso en las circunstancias más adversas, refuerza la confianza y la esperanza ciudadana en las instituciones sanitarias”, dijo el rector ante enfermeras y enfermeros de instituciones como el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el IMSS Bienestar, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), de la Defensa Nacional y la Secretaría de Marina, entre otras.
En el auditorio “Dr. Gustavo Baz Prada” de la Antigua Escuela de Medicina, Lomelí Vanegas expuso que de acuerdo con el Panorama de la Salud 2025 de la OCDE México tiene tres profesionales de enfermería activos por cada mil habitantes, frente a un promedio de 9.2 en los países miembros de la organización. A ello se suman persistentes disparidades en materia de inversión, acceso a los servicios y calidad de la atención en salud.
Estos indicadores, añadió el rector, llaman a todas las instituciones relacionadas a incrementar la formación de especialistas, expandir la educación permanente, promover la innovación científica, favorecer la práctica avanzada, optimizar las condiciones laborales y consolidar modelos de atención enfocados en el ser humano, los núcleos familiares y las dinámicas comunitarias.
Insistió en la importancia de estos profesionales ya que nuestra nación encara retos sanitarios como la transición demográfica, el envejecimiento de la población, las patologías crónicas, la salud mental, las desigualdades estructurales, entre otros.
Subrayó que la Universidad Nacional ha asumido esta responsabilidad como parte esencial de su misión. A través de la Facultad de Enfermería y Obstetricia, y las facultades de Estudios Superiores Iztacala y Zaragoza, prepara a mujeres y hombres con rigor académico y la capacidad necesaria para responder a los problemas más apremiantes.
Visión a futuro
En su oportunidad, el secretario David Kershenobich felicitó a las enfermeras y enfermeros y les manifestó que son parte importante en la visión de futuro de la actual administración, a fin de tener una república sana. Esto implica que puedan dirigir instituciones, que quienes tienen estudios de licenciatura puedan prescribir medicamentos en la atención primaria y que ayuden a disminuir la mortalidad infantil y la mortalidad materna.
También a lograr que los pacientes con enfermedades crónicas degenerativas -como los padecimientos renales, metabólicos, la diabetes, hipertensión arterial- se apeguen al tratamiento, pues el 50 por ciento de los pacientes no lo hace.
“Ustedes son el primer contacto con los pacientes, tanto en la prevención como en el tratamiento. Y creo que el reto que tenemos es que participen de forma más activa en lo que tiene que ver con el apego al tratamiento”, apuntó.
Previamente, la directora de la Facultad de Enfermería y Obstetricia de la UNAM, Rosa Amarilis Zárate Grajales, refirió que la enfermería es pilar insustituible del sistema de salud. Sus contribuciones se expresan en cada servicio de prevención, promoción de la salud, atención clínica, gestión y liderazgo en equipos multidisciplinarios, investigación que mejora prácticas basadas en evidencia, y educación que forma a nuevas generaciones.
“Somos el motor indispensable en el primer nivel de atención, en hospitales, en la salud pública, y factor decisivo para la calidad, la seguridad y la equidad en la atención a la salud en todo el país”. Además, puntualizó diversos desafíos como: tener condiciones laborales dignas, reconocimiento salarial y profesional acorde con la responsabilidad asumida, acceso a formación continua de calidad, y entornos seguros y respetuosos que permitan desarrollar plenamente nuestra práctica.
En la ceremonia en la que participaron la secretaria del Consejo de Salubridad General, Patricia Clark Peralta; el titular de Servicios de Salud del IMSS-Bienestar, Alejandro Svarch Pérez; la directora de Enfermería y coordinadora general de la Comisión Permanente de Enfermería, Sandra Guadalupe Moya Sánchez, entre otras autoridades, se entregaron reconocimientos al Mérito en Enfermería. Entre las galardonadas estuvo la doctora Margarita Hernández Zavala, egresada de la Facultad de Enfermería y Obstetricia de la UNAM.
